Tecnofeudalismo

Hace algunos años, durante la pandemia, muchos de nosotros nos preguntábamos ¿quién se beneficiaba por paralizar el mundo? Nos sumergíamos en teorías conspirativas, mientras observábamos desde nuestras pantallas cómo la gente perdía a sus seres queridos, sin despedirse, recibiéndolos después convertidos en cenizas. Cautivos en nuestras casas, muchos temíamos ser alcanzados por el virus, infectado por la angustia. Algunos incluso, afirmaron que seríamos controlados por circuitos integrados inyectados por los gobernantes, cuando nos pusieran las vacunas, pero el sistema de control no era ese, el enemigo no estaba allí.

Esto es Insiliko y yo soy Jorge Alberto Mejía

Desde sus inicios, el ser humano se vio indefenso ante la hostilidad del mundo y para salvaguardarse, recurrió a otros de su especie. Los pequeños grupos de caza-recolectores comenzaron a esparcirse por el planeta al mismo tiempo que otro puñado de especies humanas recorrieron el camino de la evolución, hasta que finalmente se extinguieron.

Tras el dominio del fuego, probablemente, las reuniones se centraban en torno a las fogatas, donde noche tras noche cazadores entretuvieron a los demás con lo que pudo haber sido el origen de algún arcaico lenguaje. Sin duda, han de haber contado sobre precarias emboscadas, mimetizando sangrientas cacerías. Y cuando alguno de ellos moría, probablemente se le enterraba por el íntimo deseo de regresarlo con la madre Gea.

Al observar su entorno, el ser humano se dio cuenta de los beneficios que le brindaba la naturaleza, y se valió de las semillas para cultivar la tierra y así dejar de vagar. De esta forma, nacieron las primeras tribus, y posteriormente los clanes, ligados en especial por la sangre y ocasionalmente anunciados por los tótems. Lo más probable es que en este momento, los seres humanos comenzaron a medir el tiempo y las estaciones para dominar la agricultura.

Conscientes de su fragilidad y, fascinados ante la inmensidad del sol o el calor de los volcanes, pensaron, y no se sabe si fue por el fulgor de un relámpago cuando sintieron la necesidad de comunicarse con las deidades.  Pero no todos pudieron escuchar el susurro de los dioses y por eso, a algunos pocos se les comenzó a llamar chamanes y con ello, seguramente nació la confabulación con los más fuertes: “Con los autonombrados descendientes de las deidades”, había nacido la Teocracia, de gran arraigo en occidente hasta el Siglo XVIII con la caída de las ultimas monarquías, y todavía presente en distintos lugares en la actualidad.

La prosperidad vino gracias a los designios de la naturaleza y, por tal motivo, era necesario granjearse el favor de los dioses, para hacer la vida más llevadera, para obtener más poder. Fue así que en distintas partes a lo largo del mundo y a través del tiempo, en que, el ser humano comenzó a brindar ofrendas cultivadas de la tierra u obtenidas en la caza a sus distintas entidades supremas. Imaginemos como pudo haber sido y para ayudarnos, echemos un vistazo  al Génesis 4:3-15 el cual nos dice: "Y aconteció andando el tiempo, que Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Yahweh. Y Abel trajo también los primogénitos, de lo más gordo de ellas. Y miró Yahweh con agrado a Abel y a su ofrenda; pero no miró con agrado a Caín y a la ofrenda suya".                                                                                          

Sin embargo, ante sus ojos, los seres humanos de entonces comprendieron que  las ofrendas dadas no satisficieron a los dioses. ¿De qué otra forma se pudieron haber explicado las nuevas y constantes vicisitudes; las calamidades que los hacía padecer la cambiante naturaleza?

Con los sacrificios humanos, las clases dominantes no solo agasajaron a los dioses con sus tribulaciones, también descubrieron un implacable sistema de control en contra de sus oponentes, ciertos grupos humanos progresaron hasta convertirse en civilizaciones formándose así los imperios. Naciendo con esto el esclavismo, donde el ser humano se convirtió en dueño de otros seres humanos, a los que consideraba inferiores, tras haberlos sometido en confrontaciones bélicas o invasiones. En dicha etapa de la humanidad, pueblos enteros fueron privados de la libertad y los individuos esclavizados fueron pieza central para el sistema, ya que fungían como activos, agrandando las arcas de sus captores ya sea por la realización de trabajos forzados o por las ganancias obtenidas a través del comercio entre naciones esclavistas. Fue la época de grandes conquistadores como Alejandro Magno o Gengis Kan, sin embargo, en este periodo, el poder era dinástico y al perecer los emperadores, muchas veces sus herederos echaban a la borda todo lo conquistado. En este periodo también florecieron grandes civilizaciones como la egipcia o la griega, y en américa aunque en otro tiempo, imperios como los Mayas, Mexicas e Incas también esclavizaron a otros pueblos.

Con la caída del Imperio Romano de Occidente, Europa entraría en la edad media, en cuyo periodo se desarrolló el Feudalismo. Si bien, las grandes ciudades romanas perecieron en su mayoría, la nueva organización no desechó todo lo relacionado con los romanos y tomaron para sí el cristianismo que para entonces era la religión oficial del imperio, y esto fue vital para el sistema de control. En esta época, los reyes ayudados de los señores feudales, se encargaron de optimizar el poder absoluto sobre las mayorías, siempre ayudados y muchas veces impuestos por la iglesia catolica, la cual atribuía derechos divinos para los gobernantes.

El poderío de reyes y nobles se centraba en la extensión de los feudos, para que en ellos produjeran bienes  los plebeyos, quienes tenían que trabajar una tierra que no era suya, bajo condiciones que siempre eran adversas. Tal y como lo cita un fragmento de la obra Don Quijote de la Mancha, en cuya trama, tenemos las vicisitudes por las que tienen que pasar Cardenio y Luscinda por la ligereza del noble llamado don Fernando. O podríamos echar un vistazo a la película Corazón Valiente del director Mel Gibson, cuando en la escena de una boda entre dos plebeyos, vemos como el noble apoderado del feudo, exige pasar la primera noche con la recién casada, el conocido “Derecho de pernada”. Aunque cabe mencionar que dicha costumbre, quizás con otro nombre, se puede leer en La Epopeya de Gilgamesh, escrita hacía el año 2500 antes de Cristo.

            Es importante mencionar que en esta época, la innovación jugo un papel importante y con invenciones como la de la collera rígida, el arado pesado o los molinos hidráulicos, sumados al llamado óptimo climático medieval. Se pudo aumentar en gran medida la producción agrícola, generando excedentes y provocando un incremento de población. Aquí es donde una nueva clase social ajena a los poderes facticos existentes comienza a surgir y el nombre que se le dio, correspondía a los lugares donde habitaban: Los Burgos.

Los burgueses, en su mayoría comerciantes, en un inicio fueron despreciados por la nobleza, pero poco a poco, supieron ser partícipes importantes en la sociedad europea y con el pasar del tiempo, no solo acaudalaron fortunas, también fueron obteniendo poder y respeto, hasta codearse con los nobles y posteriormente ocupar puestos relevantes en el nuevo orden mundial. Tal y como lo describe el escritor Marcel Proust a lo largo de su monumental obra: En busca del tiempo perdido, en donde se narra esa época.

Para el siglo XX, con una iglesia ya casi sin poder, y con el capitalismo instalado gracias a las revoluciones ideológicas e industriales de los siglos previos. Grupos de burgueses crearon corporaciones, expandiéndose por todo el mundo en una voraz carrera neo colonialista, apoyados por sus países de origen, a los que se les llamaba Industrializados. Personajes como John D. Rockefeller amasarían grandes fortunas, hasta ser detenidos por sus propios gobiernos acusándolos de monopolistas, mas no ocurría lo mismo en otras tierras como en México, en donde empresas de su propiedad como La Standar Oil Company (hoy ExxonMovil), se valieron del ejército estadounidense para extraer petróleo en tierras donde no les correspondía, dicha actividad se repitió una y otra vez hasta nuestros días. Con el Neo Colonialismo, el mundo empezó a identificar empresas como General Electric, Ford company, o la afamada Coca Cola, pero esto estaba por comenzar.

Con capital en mano, empresarios como Henry Ford decidieron dar apoyo a gobiernos como el Nacional Socialista en Alemania, liderado por Adolfo Hitler o corporativos como la AT&T, brindo apoyó a los subversivos, para atestar el golpe de estado en Chile en 1973. El capitalismo había generado individuos y corporaciones capaces de tambalear a regímenes completos si sus intereses estaban de por medio. En el caso mexicano, la empresa Televisa, brindó sus servicios al gobierno priista y posteriormente actuó en connivencia con la clase política en turno de nuestro país y hacía principios de este siglo se había convertido en una empresa llena de poder, hasta el grado de condicionar a los gobernantes según sus intereses. Para el mexicano medianamente informado esa empresa era sinónimo de atraso y manipulación para nuestro pueblo.

Mientras tanto, a mediados de la segunda mitad del siglo pasado, un puñado de jóvenes atrincherados en suburbios de Sillicon Valley, comenzaron a diseñar hardware, a desarrollar software para implementarlo en diversos dispositivos que poco a poco fueron inundando el mercado. El mundo supo de ellos, gracias al golpe gigantezco que dio Bill Gates, quien aprovechó la apertura de diagramas por parte de la compañía IBM, para agregar el Windows a su MS-DOS y así, ofrecer ordenadores con sistemas amigables para el ciudadano común. Sin embargo, las grandes industrias tradicionales no dimensionaron lo que se avecinaba.

Ya con la red en marcha, la primera en sufrir el golpe fue la industria musical, ya que tras la invención del MP3, junto con los nuevos caminos que ofrecía el cyber-espacio, pronto sucumbió. Luego en el 2011, tras la recesión provocada por el libertinaje capitalista de los bancos centrales norteamericanos, los antiguos magnates eran exhibidos como voraces ante la opinión publica, mientras que en contraparte, Facebook, jugó un papel importante en las revueltas de medio oriente conocidas como La Primavera Árabe, demostrando así, la fortaleza de las redes sociales. La red comenzaba a comerse al mundo y si hasta ahora creíamos que los viejos empresarios tenían poder, tendríamos que habernos sentado para comprender como los nuevos cyber-empresarios comenzaron a exprimir cada minuto de nuestro tiempo. Para este  2025, ocho de los diez hombres más ricos del mundo están relacionados con empresas tecnológicas, su poder es tal que no deberían ser llamados monopolio sino más bien Oligopolios.

En su libro “El sigiloso sucesor del capitalismo”, el autor griego Yanis Varoufakis, nos habla del TECNO-FEUDALISMO y hace un análisis detallado de como los “Nubelistas”, se benefician de la renta en la red, haciendo a un lado la ganancia por esfuerzo tan común en el capitalismo. Menciona que Apple, inicio en este rubro, con el Iponhe, ya que a pesar de venderlo caro, por su costo marca, con él se comenzó a utilizar el espacio en la red que hasta entonces estaba desperdiciado.

Cabe mencionar que años antes, sitios Web como Otherlife, pretendieron crear Avatars para que así los usuarios gastaran dinero por una experiencia inmersiva, dicho proyecto no funcionó y años después fue retomado bajo el concepto Meta por parte de Mark Zuckerberg sin tener éxito. Yanis, nos enumera como varias compañías se beneficiaron durante la pandemia del 2019 ya que por el mundo comenzaron a surgir tecno-empresas que sirven de intermediarias entre restaurantes, lugares de hospedaje, fletes, venta de música y un largo etcétera. Quienes aprovechan su posición en la red para obtener grandes ganancias a salud de compañías tradicionales y usuarios en general.

En este nuevo milenio el concepto de Dios se difumina entre pixeles abriendo paso a un alter mundo que cada vez más se apodera de nosotros y nos hace invertir tiempo en el sin remuneración alguna, tal y como ocurría en el esclavismo. Ejércitos de seres humanos buscamos la aprobación masiva mientras los algoritmos nos llenan de dopamina a medida que la vida real se nos hace deplorable. Empresas como Microsoft, Apple, Meta, Google, Amazon, se han convertido en las más ricas de la historia y todo con nuestra misma información, con nuestros anhelos. Dichas compañías continúan alimentando sus servidores con nuestras aspiraciones humanas para posteriormente, empaquetarlas en forma de producto vendible para nuestro consumo. CEOS de estas compañías como Jeff Besos y Elon Musk participan de manera activa en asuntos políticos mundiales gracias a sus acaudaladas fortunas y, lo hacen al estilo de los viejos magnates para así obtener más poder. Si bien, ellos pueden perecer como aquellos viejos tiburones, el problema real para nuestra especie son sus corporativos, los cuales llegaron para quedarse en lo que parece ser, un nuevo orden mundial. 

Link a Spotify

https://open.spotify.com/episode/1oNoQKMFumvTewcPL8V7fK?si=3194034403c84ccb


  

No hay comentarios:

Publicar un comentario