Capítulo 3

Temporada 1

Narco-imperialismo

La mañana del domingo 18 de octubre del 2021 a las afueras de una tienda de abarrotes, en Monterrey, Nuevo León. Brandon N fue detenido por la policía local, mientras se alimentaba con croquetas para perro vestido con las ropas ensangrentadas. Tras la captura, el joven confesó que la noche anterior, en su propio hogar, asesinó con un cuchillo a cinco elementos de su familia, incluyendo a sus dos pequeñas hijas. Al indagar en los hechos, factores como la violencia intrafamiliar, los trastornos mentales y el consumo de sustancias salieron a relucir. Hubo quien dijo que la causa fue el resentimiento porque la familia lo había recluido en un centro de rehabilitación contra las adicciones. El hecho es que una situación evitable se perpetró gracias a un sistema en donde las autoridades, sus políticas de combate al narco y la ley ejercida alternamente por los grupos delincuenciales, fungieron como el caldo de cultivo para que dicho crimen llegara a suceder.

Qué tal, esto es Insiliko y mi nombre es Jorge Alberto Mejía, en este blog abordaremos el análisis de diversos temas… comencemos.

La necesidad de fuga hacía otros planos o medicación herbolaria nos ha acompañado desde el nacimiento del ser humano, y esto, no  es exclusivo de nuestra especie, ya que animales domésticos como los gatos. Se sienten atraídos y afectados por la planta Nepeta Cataria o hierva gatera, la cual, es consumida por hasta el 70%  de nuestros amigos felinos; los cuales, la huelen, la mastican o se frotan en ella hasta lograr ciertos grados de excitación. Aves como las grandes Avutardas, comen escarabajos tóxicos, los chimpancés, utilizan plantas medicinales y hasta existen leyendas que dicen que los elefantes comen frutos fermentados del árbol de Marula para embriagarse.  Y es que, lo que nuestros ancestros relacionaron como un puente místico, no es otra cosa que una herramienta para hacer la existencia más llevadera.   

                 Fue así que desde los orígenes de la relación humano-naturaleza, las comunidades utilizaron lo brindado por los ecosistemas para subsanar dolencias físico-espirituales y para ello, se valieron de las mujeres ya que en ellas recaía el don de curar, ellas podían comunicarse y obtener la sabiduría de la madre Gea, gracias a los trances provocados por las hierbas mágicas. Más tarde, cuando la sociedad patriarcal impuso su hegemonía, el conocimiento de las mujeres se hizo a un lado y el consumo de estas plantas, le fue permitido a pequeños grupos de hombres los cuales fungieron como guías  político-espirituales. Sin embargo, con el pasar del tiempo, y al calor de las conquistas, algunas plantas psicoactivas fueron empleadas en las guerras a través de la historia. Al consumirlas, los combatientes también entraban en comunicación con la naturaleza animalizándose, volviendo al origen salvaje y como muestra de ello, en diversas culturas a lo largo del tiempo surgieron distintos tipos de guerreros como los llamados leones en la antigua Grecia; los guerreros lobo nórdicos o el guerrero jaguar en nuestra Mesoamérica.

No es de sorprender que durante la etapa de expansionismo de las distintas culturas e imperios, el consumo de sustancias alucinógenas no fuese estigmatizado ya que los que llegaban a utilizarlas, eran activos redituables en los campos de batalla. Las prohibiciones llegaron al ser sociedades establecidas, bajo el designio de mandatos sagrados como en el caso hinduista, el cual promueve la moderación o también está el musulmán, que históricamente rechazó esta actividad de manera categórica. Pero el consumo de drogas no solo estimuló a los guerreros, también fue, y sigue siendo usado como un arma hasta nuestros tiempos.

En 1793 por ejemplo, una misión británica comandada de George Macartney buscó expandir el comercio con China, pero la corte del emperador Qianlong rechazó sus demandas. Tras la negativa, los británicos no aceptaron dichas condiciones ya que ellos, compraban grandes cantidades de seda y porcelana pagadas en plata, sin que los chinos se interesaran por sus productos. Fue entonces que los europeos encontraron el producto perfecto para subsanar el déficit comercial y comenzaron a traficar opio, primero entre las clases pudientes chinas para posteriormente, inundar el mercado oriental con esta sustancia, lo que provocó una grave crisis de adicción que debilitó la economía y la salud de la población. El emperador endureció las penas por tráfico de opio y sus agentes decomisaron y eliminaron mil cuatrocientas toneladas de dicho producto perteneciente a traficantes británicos en la ciudad de Cantón.

Esta acción desencadenó la Primera de las Guerras del Opio, donde la victoria británica, no solo se apodero de territorio, también obligó a China a aceptar el comercio de opio en su territorio. Para dimensionar dicha acción, es como si un cartel invadiera una nación, obligándola a legalizar las drogas en su territorio para solo comprárselas a ellos, tan parecido a las dictaduras alternas al gobierno que se extienden por este y varios países.

Para inicios del siglo XX, con el antecedente del éxito  británico, el imperialismo norteamericano emergente vio el potencial de las sustancias alucinógenas para dominar a su población y a la de otros países, así que comenzó una serie de prohibiciones en los Estados Unidos y en México. En nuestro caso, el Presidente Lázaro Cárdenas promulgó un reglamento que legalizaba las drogas en 1940, pero rápidamente lo retiró, al ser reprendido  por el vecino del norte a pesar de que esta iniciativa buscaba abordar el problema de la adicción desde una perspectiva de salud. Sin duda, la solución a la problemática nunca había sido una opción para el ahora imperio, y ya con el plan trazado, para el año de 1971. El presidente estadounidense Richard Nixon, lanzó una campaña global denominada La Guerra contra las Drogas comenzando así: Un gran circo mediático.  

Estas normas restrictivas sustituyeron a las prácticas de represión de la agonizante Guerra Fría comenzando con los encarcelamientos masivos y la desestabilización política en países de Latinoamérica, África o Asia, iniciando así un incumplimiento de los derechos humanos alrededor del mundo. En nuestro país, bajo esta inercia, durante décadas, la narrativa gubernamental ordenó a los noticieros nacionales a que se limitaran a dar números de decesos en enfrentamientos ocurridos en comunidades rurales, bajo un atisbo de incivilización. Mientras que en las sombras, según las investigaciones mostradas en el documental The Last Narc de Amazon. Organizaciones como la CIA intercambiaban armamento militar por droga con los Contras Nicaragüenses en el Rancho El Búfalo, propiedad de Caro Quintero.

Es necesario mencionar que con este personaje, se comienza a evidenciar que cuando algo se sale del guión, alguien tiene que ser el sacrificado y es así como se le comienza a dar rostro a personajes arquetípicos como el colombiano Pablo Escobar, quien tras comenzar su carrera delictiva como ladrón de automóviles, fue encumbrado por un sistema de mercado que le devoró los sesos, haciéndole creer que era capaz de derrocar a un estado para después ser ejecutado, convirtiéndolo en caudillo para muchos, más por los términos de poder que por la naturaleza de sus acciones.

Pero esté modo de operar ya estaba previamente probado con el mismísimo Al Capone, quién simplemente fue sacado de la jugada al convertirse en un estorbo.   Es decir, individuos como los mencionados y  como El Chapo Guzmán, nos son manzanas podridas, sino parte de un sistema trasnacional que tuvo que fabricar personajes para subsistir y que por el mismo motivo, de cuando en cuando nos tranquiliza entregándonos placebos, a los cuales no deberían de llamárseles acusados, sino más bien nominados. También ocurre lo mismo con los pocos políticos, que aunque pertenecen al mismo sistema, tuvieron que ser sacrificados.  

Lamentablemente, la mutación del sistema de control de este macro negocio se ha sofisticado con los años y para estas fechas el sistema de opresión al ciudadano común ha dado pasos enormes, fabricando enemigos que cada vez más se evidencian como paramilitares, quienes secuestran mediante engaños a la población joven para unirla por la fuerza a sus filas o eliminarla sin miramientos al no dar el ancho. Estos grupos paramilitares son entrenados por supuestos disidentes de los ejércitos estadounidenses, guatemaltecos o mexicanos, generando una impresión intimidante para la sociedad civil. Cuando a todas luces, pueden ser eliminados por el aparato militar mexicano y como muestra de ello, esta lo ocurrido con El Cartel de los Beltrán Leiva, quienes se atrevieron a pensar que podían retar al estado y, quienes posteriormente, fueron pulverizados sin que nadie acudiera en su ayuda. Mientras, en contra  parte, el gobierno benefició a un obediente Cartel de Sinaloa y no solo obtuvieron la simpatía de nuestros políticos, tristemente para nosotros, tuvimos que pasar el mal trago al ver a la familia Guzmán salir de nuestro México de manera impune, protegidos por el gobierno de los Estados Unidos, todo en medio de una campaña de represión racial en contra de nuestro pueblo, donde se nos acusa a nosotros de ser los criminales.  

Estos tipos, los que nos señalan con el dedo, en los años 90’s del siglo pasado, invadieron y bombardearon Panamá, encarcelando a Noriega, uno de sus antiguos pupilos, para que en el canal se permeara la liberta y así, se pudiera continuar como ellos querían con el flujo de cocaína proveniente desde Colombia. Lo mismo ocurrió en Afganistán, ya que cuando los Talibanes fueron derrotados por el gobierno de Estados Unidos en el 2002, la producción de cocaína en el país, se incrementó hasta ser el principal productor de drogas en el mundo. Pero no solo se fabrican personajes, también se elaboran productos estrella como el “fentanilo” y todo lo hacen  con fines políticos, ya que con la supuesta amenaza de dicho producto. Les fue posible el atacar económicamente a China, así como intimidar con medidas arancelarias a México y Canadá, aunque en las preferencias del consumidor norteamericano sigan optando en su mayoría por la cocaína y la heroína.

En el pasado, comunidades enteras comenzaron a sembrar sin delinquir lo que el mercado les pedía, en países cuya industria agraria estaba abandonada. Para muchas familias de campesinos fue una opción para sobrevivir y, cuando se devino la prohibición en el mundo “civilizado”: los gobiernos locales implementaron la  simulación como se les dijo, ya que ellos siempre han sido subordinados de ese mercado, simples brazos ejecutores de la voracidad de los poderosos. Convertidos todos en parte de este macro negocio, que es el sueño de cualquier empresario, ya que tienen a su disposición millones de trabajadores precarizados que la mayoría de veces han rendido o rendirán hasta morir. Actualmente, muchos son personas sin opción a elegir y los que cayeron o siguen cayendo embrujados por este mundo de falacia, son esclavizados en una dinámica de terror que en su día normal, pueden ser torturados y eliminados, sin indemnización o derecho alguno, tal y como lo dice Jesús Escobar Tovar en su Video Blog.

              Muchos de estos trabajadores, son torturados para aprender a matar, convirtiéndose en simples cautivos de su destino, mientras en contraparte, los grandes inversionistas de este negocio se llevan en promedio el 90% de las utilidades, todas repartidas en paraísos fiscales ante el beneplácito del imperio dominante. Es por ese tipo de ganancias que los poderosos no quieren que se haga ninguna legalización y cuando alguien lo propone, ponen en marcha todo un aparato publicitario para estigmatizar la idea, ridiculizando el solo hecho de pensarlo. Nos increpan a que pensemos que si por alguna razón se legalizaran las drogas: estas estarían al alcance de cualquier persona en algún bar o cercanas a las escuelas.

Durante décadas, en las calles de este país no solo se comercia, sino que se ha eliminado  y agredido a cientos de miles de personas, a nuestros jóvenes. Nos adoctrinan a todos y los que caen en las drogas, por lo general son sometidos no solo por los traficantes, también lo hacen los centros de adicción o las autoridades, y esto es permitido socialmente porque no se les ve como enfermos, sino como un mal para la comunidad. Jóvenes como Brandon N podrían haber sido detectados pero no fue así, derivando en un trágico final.  Esto no ocurrió porque en los centros de tratamiento de adicciones, como en la sociedad. No nos enfocamos en tratar un problema, sino en castigar los actos, y si por alguna razón detectaron las falencias de Brandon N, tampoco se le canalizo al lugar correcto, ya que muchos de los que se encuentran allí no tienen la capacitación adecuada.

Quizá deberíamos de cambiar de estrategia, en los noventas del siglo pasado en Suiza, durante una epidemia de sobredosis de heroína e infecciones de VIH. El gobierno suizo implemento las llamadas Acciones de Reducción de Daños enfocándose en la prevención, terapia y apoyo, es decir, brindaban agujas para eliminar enfermedades infecciosas e implementaron salas de consumo supervisado para así iniciar la rehabilitación y tal cosa fue mucho más efectivo y barato que las estrategias armamentísticas que no solo han consumido muchísimo dinero, sino que lastimosamente han costado cientos de miles de vidas en nuestra tierra. Países como Australia, España o Dinamarca, han dado este viraje. En nuestro país podrían implementar algo así, y sustentarlo con un sistema de recolección de ganancias por apología del delito en lugar de prohibir los corridos tumbados. Una opción sería el quitar las ganancias  obtenidas por narco-corridos, narco-series o narco-novelas a toda empresa mexicana o extranjera que lucre o que haya lucrado con el dolor ajeno.

En estos tiempos, donde la normalización de la violencia se sobrepone a toda ética, mientras nuestras sociedades se dividen ante el beneplácito del imperio dominante y de sus fines de mercado. La supuesta guerra contra las mafias nos aprisiona en el devenir de las codicias, haciéndonos sentir a unos esclavos y, a otros amos a medida que la parafernalia nos encandila como a simples palomillas. Somos las fichas de una fría pizarra en una sala de inversiones donde se juega con nuestros destinos y, seguiremos siendo cautivos hasta que nos unamos para exigir que pare tanta deshumanización. Ya en el pasado, la cordura permeó y se tumbaron muros, y se pararon tanques, logrando lo imposible. Si no lo hacemos, seguiremos viendo nuevas formas de exterminio, siempre escabulléndonos, procurando estar lejos, aunque bajo la sombra de una inmensa Espada de Democles, mientras muchos de nuestros jóvenes, seguirán cayendo en el embrujo de las avaricias.

Este fue nuestro capítulo de hoy, Thell Barrio House y Jorge Alberto Mejía agradecen su atención, escribanos, estaremos atentos a sus opiniones y comentarios… Hasta luego.

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